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  • ¿Cómo ch…%$#&*(!¡ ser líder?

    Revisando mis libretas de notas de años pasados sobre Playback, me encontré con un texto donde me permití escribir sin soltar la pluma, algunos pensamientos, dudas y reflexiones acompañadas de una mezcla de emociones sobre el tema de ser líder de un grupo.

    Este texto fue escrito el 27 de noviembre de 2016 en un autobús de Cholula a la CDMX. Tenía una semana de haber cerrado un ciclo de 8 años con La Escafandra Ensamble Teatral Playback y realizamos nuestra última función, nos depedimos de amigos y amigas que nos habían acompañado durante esos años y donde yo también me estaba despidiendo de la Ciudad para emprender una nueva aventura fuera de México.

    Este texto fue escrito para sacar y exorcizar todo lo que atormentaba mi cabeza y en ningún momento tuve la intención de mostrársela a alguien. Pero la vuelvo a leer y me dan ganas de compartirla (con todo respeto y amor para los y las que fueron parte del grupo en ese momento), porque recuerdo la soledad que sentí mientras fui líder. Hoy la quiero compartir para que si de casualidad alguien me lee y ha pensado o sentido lo mismo, no se sienta solo, sola o sole. Venga pues:

    “Ser directora, líder, guía de grupo no es fácil. No es queja, sólo es un hecho. Al igual que satisfactorio, es un reto. Hay que aprender a escuchar distintas voces, hay que descifrar códigos e idiomas distintos. Hay que aprender lenguas extrañas.

    Hay que tomar decisiones. Pasando el punto de tomarlas, hay que saber tomar la mejor decisión para todos, para tu grupo, el grupo, la comunidad. Hay que separarte de tí misma lo suficiente para ser parte de la comunidad pero no menos para no perder perspectiva. ¿Cómo sabes cuál es la mejor decisión para todos si todas somos muy distintos? Primero habría que aclarar cuál es la misión de la comunidad, o las pequeñas misiones o metas a cumplir. Para que a partir del intento de llegar a ellas se establezcan las prioridades y/o necesidades. Para luego encontrar la mejor estrategia para llegar a ellas. Sin estrategia no eres nada. Hay que tener una visión global, adelantada, de rayos X, hay que ser visionaria y a veces hasta adivina. Hay que ser tierna, fuerte, vulnerable, indecisa, pero segura y clara.

    ¿Cómo encontrar el equilibrio de todos estos requisitos, cuando al mismo tiempo estás enfrentando el problema y hay que resolverlo, y encima de todo de la manera en que la mayoría de la comunidad esté beneficiada?

    Hay que ser amiga, hay que ser íntima de todos, pero también saber tomar distancia. Hay que ser hemana mayor, incluso ser madre; de todo tipo de madre: cálida, apoyadora, pero también castrante y jodona.

    Hay que reconocer patrones para romperlos, renovarlos y evolucionar, hay que sacar ideas a veces de la nada. Hay que poner el corazón a un lado pero nunca soltarlo. Hay que soltar lo necesario para poder avanzar y hacer avanzar a los demás por el camino común. Hay que preveer las catástrofes y el caos, pero también dejar que todos nos hundamos en ellos para encontrar la manera de salir.

    Hay que dar la mano, el brazo, el cuerpo entero; y a veces sólo mirar cómo resuelven sus dilemas. Hay que ser mamá gallina y sentirse orgullosa, maravillada por un gesto, por un pequeño movimiento.

    Hay que tener agradecimiento por el tiempo, por el esfuerzo, por el caos y el conflicto. Hay que ser mediadora pero también declarar la guerra. Hay que aguantar vara, hay que recibir groserías, jetas, berrinches, y hay que reconocerlos como una hermosa confrontación que hay que resolver, soltar y seguir adelante. Hay que trabajar con los rencores, con el pasado, con las viejas historias que de repete se aparecen sin previo aviso. Las tuyas, las mías, y las del resto.

    ¿Y cómo no estallar en el proceso?, ¿y cómo no congelarse y pasmarse?, ¿y cómo no disfrutar la adrenalina que también produce la incertidumbre?

    Hay que divertirse con los chistes de los otros y hay que ser payasa de los demás. Hay que estar dispuesta al ridículo, exhibirlo, pasearlo y dejar que los otros rían con él. Hay que nunca querer de dejar de aprender, aunque las rutinas sean viejas y caducas. Hay que alimentar la mente con conceptos, imágenes y propuestas nuevas. Hay que saber qué hacer con todo lo nuevo. Hay que hacer espacio para que entre y se sienta a sus anchas. Hay que darle la bienvenida y correr lo que estorba y nomás hace bulto.

    Hay que saber despedirse. Hay que despedirse. Hay que enfrentar las rupturas y el adiós. La muerte y la putrefacción. Hay que tener esperanza. Hay que creer que siempre hay un nuevo día, una oportunidad más para equivocarse, para intentarlo y quizá lograrlo.

    Hay que aferrarse, ser necia y terca; con lo posible, con lo imposible. Hay que estar demente. Hay que tener la cabeza bien amueblada. Hay que ser humilde para dejar que el ego se alimente balanceadamente. Hay que tener problemas no resueltos, cabos sueltos. Hay que proyectarse con luz, con ánimo y con ganas de que esa proyección nos deje algo, nos libere, nos de paz.

    Hay que saber callarse la boca, hay que presionar las palabras, tragárselas y cagarlas en un lugar lejano para que el olor no regrese. Hay que alzar la voz por una misma y por los demás. Hay que ser cable que reciba alta tensión, hay que pensar que vendrán descargas. Si puedes, prepárate tocando tierra; pero generlamente las descargas son imprevistas.

    Hay que perder amistades, hay que sobrevivir al desamor y a la falta de cariño. Hay que resignarse a que las cosas no siempre suceden como están pasando en mi cabeza. Hay que abrir bien los ojos para no perderte nada, ni un momento. Hay que hacerse la desentendida de algunas situaciones. Hay que olvidar ciertas palabras para que no te pudran el alma. Hay que saberlo todo y saber que te pedirán respuesta de todo; hasta lo más estúpido, y te exigirán y reprocharán no tener la información.

    Hay que olvidar y sentir que estás en el olvido de tu grupo, que te despecian y que ellos siempre lo harían mejor. Hay que tener un monte cerca para ir corriendo hasta él y gritar hasta que no quede nada; patear cabezas imaginarias y escupir en rostros conocidos (pero imaginarios también).

    Hay que pasar desapercibida, hay que ser fantasma y diluirte entre los demás, hacerte chiquita y mínima. Hay que querer vivir una gran aventura de la que saldrás victoriosa, raspada y maltratada y apestosa; de la que te sentirás más confundida e inútil que antes, acomplejada y furiosa. Pero de la que te reirás y llorarás con tan solo recordar.

    Hay que disfrutar la huella que deja en el cuerpo, la marca tatuada que ya es parte de ti, que no se borra porque no quieres que se borre; que hasta brilla en la oscuridad porque la tinta es luminosa, poderosa, fluorescente. Esa luz que decidiste compartir como guía de esta aventura no se extingue, ya no es un fuego tuyo solamente, es un fuego compartido.

    Puras contradicciones existen, puros pares, puro conflicto.

    Recibe la soledad como un miembro más de la comunidad a la que hay que darle su espacio y bienvenida. Habrá muchos momentos de disertación y duda, pero finalmente tomarás una decisión. ¿Será la mejor? Para unos sí y para otros no. Te dolerá y te darás palmaditas a ti misma para felicitarte. Y así será… y así es…Para unas sí, para otros no. Balanceando, equilibrando. Estudiando alquimia para encontrar la fórmula secreta que nadie más tiene más que yo misma. Haciendo explosiones y descubriendo el elixir del amor, la juventud, la felicidad eterna, de la fuerza. Seguir buscando el elixir que a todos y todas caiga bien, que apoye y ayude. Y destruir todas las anotaciones y volver a empezar. En otro espacio, en otro mundo, con otras personas; al fin donde estés siempre habrá comunidad. “

    Hoy no me siento así, hoy quiero construir de otra manera, hoy quiero hacerlo distinto.

  • Teatro Playback en tiempos de pandemia

    El mundo entero está sufriendo debido a esta pandemia que nos está atacando. Contagios, muertes, toques de queda, flexibilidad en la movilidad, encierro, nuevas maneras de convivencia; en fin, qué más se puede añadir a la lista de transformaciones que hemos tenido que vivir. Todo lo cotidiano se ha tenido que modificar y adaptar. Y no podía faltar el teatro en general y por supuesto el Teatro Playback.

    No es la primera vez que grupos o colectivas han experimentado con enlaces en distintas plataformas para hacer ensayos, entrenamientos o presentaciones: cerradas a amigos o familiares o públicas. Durante los últimos meses se han multiplicado las presentaciones e incluso talleres en línea. Es lo que hay. No hay manera en este momento de encontrarnos y hacer un taller o una presentación por muy íntima que sea.

    Durante mi formación teatral siempre desdeñé el teatro grabado. Por supuesto que en mi época de estudiante no contábamos con tantas maneras distintas de estar en línea. Por lo menos no eran accesibles para todas. De cualquier manera no me ha gustado. Claro que con más equipo y cámaras podríamos tener una mejor visión de un hecho teatral. Tener acceso a distintos ángulos, hacer zoom sobre un gesto, etc; podría acercarnos un poco más a la sensación de estar en vivo. Yo pensaba: “si vamos a meter más cámaras, edición y demás; pues mejor hagamos cine”. El teatro es en vivo.

    Recientemente miré una producción del National Theatre de Londres, la obra de Frankenstein de Mary Shelly y dirigida por Danny Boyle. Producción del año 2011 donde Johnny Lee Miller y Benedict Cumberbatch intercambian papeles. Una función uno de ellos es el Dr. Frankestein y el otro “el monstruo”. Quise ver las dos versiones y me encantó!! Claro, es el National Theatre y tienen un equipo de filmación super profesional y se puede disfrutar muy bien la función. Sin embargo, me imaginaba la sensación del calor del teatro, mirar el hermoso diseño de iluminación en vivo debió ser super emocionante. Cuando yo voy al teatro, a cualquier tipo de teatro, me gusta fijarme en detalles; en cosas o personajes que no están hablando, en los y las músicas (si hay). Me encanta mirar al público y sus reacciones. Todo eso no lo tuve, pero finalmente esa obra ocurrió hace años y era la única manera de mirarla.

    El Teatro Playback en vivo, pero ¿en zoom, o skype? Yo no he tenido la urgencia de hacerlo. De actuar o conducir una presentación. Incluso tampoco de mirarlo. Hay un par de presentaciones que he tenido la intención de mirar pero no han coincidido en las horas donde estoy despierta o me he confundido de horario y las he perdido. Creo que se necesita un entendimiento y experiencia en playback suficiente para que podamos adaptar su esencia o elementos indispensables. Se necesita también experiencia de actuación en una cámara, imaginarse qué miran y un trabajo de síntesis aún mayor que en una presentación en vivo. Adaptación y/o creación de nuevas formas que puedan brindar al público una experiencia visual interesante también. Que logren quedarse con nosotras y que logren ver algo más que puros cuadritos en su pantalla. A pesar de estas consideraiones no desdeño el Teatro Playback a través de una pantalla. Los tiempos han cambiado y lo mejor que podemos hacer es adaptarnos a las nuevas circunstancias.

    Yo continuaré mirando las presentaciones que pueda y seguiré cuestionándome cómo hacer dichas adaptaciones. El formato funciona casi siempre. Necesitamos contar historias más que nunca, necesitamos escuchar que del otro lado del mundo están sintiendo exactamente lo mismo que yo, que han pensado lo mismo, que temen y añoran lo mismo. Pero también que hay otras maneras de sobrevivir y lidiar con el encierro y esta situación histórica que vivimos.

  • David Jan Jurasek Toronto 2016

    David fue muy amable porque sin conocerme me invitó a su casa a hacerle la entrevista. Hacían reparaciones en ella y no le era posible salir por el momento. Así que yo aproveché para conocer otra parte de Toronto y moverme. Me contó que antes de que llegara a vivir a Toronto vivió en Montreal y estuvo en el grupo de Alejandro Morán: Ollin Theatre Transformation,  en la misma época en que Mónica Bejarano anduvo también por allá!!! El mundo es un pañuelo!!!

    Verano en Toronto hace muuucho calor. Aprovechamos su jardín para realizar la entrevista. Mientras platicábamos la lluvia empezó a caer y tuvimos que buscar otro lugar. Pero la entrevista se reallizó el mismo día.

    ¿Cómo hacer que se acerque más gente al Teatro Playback, cómo ser más populares y seguir siendo éticamente responsables con la técnica y el trabajo?

    Desde esa entrevista tengo muy presente un ejemplo. Si el teatro Playback fuera un estudiante de preparatoria (high school), definitivamente no sería de los populares, pero todos quisieran estar cerca de él.

    Hablamos de la poca presencia de hombres en T.P. y cuenta su punto de vista.

    Mientras escuchaba a David otra razón más para seguir haciendo este proyecto se me reveló. Es un espacio para que nuestras voces se escuchen. Poder compartirlas con practicantes que quizá nunca conoceremos. Quizá nos estamos preguntando lo mismo y nos puede ofrecer maneras distintas para resolver algún momento o situación en nuestro propio grupo.

  • Hearthlink Playback Theatre Toronto 2016

    El link para encontrarme con Hearthlink en Toronto fue mi querida Yuen Chun Chan. Así que empezaré por platicar de cómo nos conocimos.

    Estuvimos juntas en el verano de 2012 en Nueva York en el taller con Jonathan Fox “Catching the Story”. Platicábamos durante el lunch de los días de taller y nos dijimos al final que nos volveríamos a encontrar en algún lugar del mundo. Y así fue!! En 2014 para el Leadership en Yamachiche Montreal todos recibímos previamente la lista con los nombres de nuestros compañeros. Ver que en la lista había un nombre familiar me dió tranquilidad. Me gusta enfrentarme a situaciones nuevas pero siempre tengo nervios. Y en esas tres semanas en el Leadership Yuen Chun Chan y yo nos hicimos más amigas. Me gustó mucho saber que había estado trabajando en aspectos de actuación y que quería seguir mejorando. Le dije que ella no se daba cuenta de que su presencia es muy fuerte en el escenario. Y además de que tiene un sentido del humor genial!!

    Y así nos convertimos en amigas y egresadas de la misma generación!

    No dudé en buscarla cuando llegué a Toronto.

    Y rápidamente armó una agenda con actividades. Ella me abrió puertas para concer a mucha gente.

    Además también pude invitarla al circo y me encantó compartir con ella algo de la cultura mexicana reflejada en el show con ella.

    La primera visita fue con Hearthlink Playback Theatre. Mujeres que comparten tener hijos con necesidades especiales y que desde hace casi 1 año (en ese entonces) se reunen a entrenar 1 vez por mes Teatro Playback.

    Yuen Chun Chan perteneciendo a otro grupo de T.P. llevaban año con año una presentación a esta comunidad. Así que decidió que sería mejor formar un grupo y comenzar a entrenar con ellas para que toda esa comunidad de padres tuviera su propio grupo. Si no me equivoco, este fue el proyecto que Yuen Chun presentó en Leadership.

    Y así nació Hearthlink Playback Theatre. También se formó un espacio en donde éstas hermosas mujeres se dedican tiempo a ellas mismas. Un espacio de juego, de respiro, de confort, de amistad y de mucho entusiasmo por crecer y escuchar historias de otros padres.

    Además, tuve el privilegio de ofrecerles un pequeño taller: “Construyendo personajes en Teatro Playback”. Pedido especial de Yuen Chun Chan. Quien a pesar de ahora tomar clases de actuación, cree que su debilidad sigue siendo la actuación. Bueno, pues fue un pretexto perfecto para poder compartir con Hearthlink.

    Al final de la sesión me regalaron una playera con el logo del grupo. Una tarjeta con buenos deseos y firmada por todas. Y un bello souvenir de Toronto. Abrazos, sonrisas y besos que me sacaron las lágrimas. Foto con todas.

    Fue la primera vez que daba un taller enfocado especialmente en la creación de personajes en Teatro Playback. Me encantó que Yuen Chun Chan me hiciera esta petición porque me  hizo recordar mucho ejercicios de la escuela de teatro. Y después pensar mucho en cómo y cuáles podrían ser las diferencias de crear personajes en teatro- teeatro y en T.P. Porque sí hay una creación. No tenemos todo el tiempo como en teatro-teatro para desarrollar y crear el personaje, lo que tenemos es a la persona real, en carne y hueso para crear nuestro personaje.

    En la entrevista escucharemos qué hace el T.P. por ellas y qué desean con este grupo que para ese entonces estaba pronto a enfrentarse a su primera función pública.

  • Cuando los esfuerzos se unen

    Hace un par de meses que no escribía crónica!! Noviembre de 2017 fue un mes que había estado esperando mucho. Mes en el que VOZDUKH Project de Rusia visitaría México con 2 talleres y 1 función.

    Conocí a Egor y Nastya a través de contactos de playbackeros por facebook. Empecé a ver el trabajo y talleres que dan por todo el mundo y me llamó mucho la atención conocer más de lo que hacían. En mayo del 2017 llegaron a Nueva York a dar un taller: New Breath in Playback Theatre. Nuevo aliento, me gustó. En ese momento yo me encontraba en Seattle, WA. Así que atravesé todo el país para ir a Nueva York y tomar el taller con ellos.

    Danzar y moverme en la manera que VOZDUKH propone me cambió muchas cosas en el cuerpo y la cabeza. Platiqué con ellos de lo importante que sería que esta propuesta la compartieran en México. Al día siguiente de terminar el taller nos encontramos en Brooklyn para ir al cine. Y ahí comenzamos a hablar en serio de su visita a México.

    A mediados del mes de junio yo ya tenía sus boletos de avión. Aprovecharíamos su siguiente visita a Nueva York para que de ahi viajarán a la Ciudad de México. Y todos los siguientes meses fue organizar todo a través de mails, mensajes, y búsquedas en internet.

    La semana que pasamos en México con la función y los dos talleres me parecieron un tiempo bastante bien aprovechado. Quedaron encantados con el país así que seguro tendremos más visitas de VOZDUKH.

    Fue muy importante contar con el apoyo de ciertas personas que al unirnos terminamos cumpliendo los deseos de todos.

    La fusión que se realizó para la presentación fue fantástica. Ramón Lisando del Colectivo Ekos Deus apoyó con la música a través de su guitarra y un par de instrumentos pequeños. Rodrigo Martínez, ex escafandro estuvo en la voz y juntos formamos un hermoso equipo.

    La experiencia personal y con otros colectivos nos hizo entendernos y lograr un equipo que por primera vez trabajaba junto. Y quizá por única vez.

    Esta experiencia ha abierto un camino personal muy importante para mi, me he demostrado que aún estando lejos del país puedo y quiero seguir apoyando a mi comunidad. Que todavía tenemos mucho más que aprender, ver, escuchar y experimentar. Me encanta mirar México a través de los ojos que por primera vez lo miran. Me reencuentro con mi país, con las calles y personas que conozco de otra manera. Su visita coincidió con Día de Muertos y la presentación que ofrecieron fue la mejor manera de honrar a nuestros muertos y de compartir nuestras tradiciones.

    Gracias a Nastya y Egor por la confianza, por su profesionalismo y compañía, pero sobre todo por la humildad y pasión con la que comparten su propio viaje personal con otros y otras.

  • Todos somos tu historia

    Cuando llegué a la primera sesión de “entrenamiento” con Mónica Bejarano recuerdo que explicó un poco acerca del por qué se le llama “entrenar” y no ensayar. Así estábamos acostumbrados como actores a llamar a las sesiones. ¿Qué hay que entrenar entonces? ¿Cuánto tiempo vamos a entrenar para dar función? No lo sabíamos. Ahhh!!! ¿qué es esto? Fue de las primeras cosas a las que yo no estaba acostumbrada como actriz. Pero confiaba completamente y estaba tan ansiosa por saber qué demonios era el Teatro Playback que no lo dudé. Pasaron algunos meses antes de que Mónica nos propusiera la primera función.

    Yo muchas veces no sabía qué estaba haciendo. Me sentía perdida, no sabía si estaba bien o mal, si me pasaba o si me faltaba. Términos a los que estaba acostumbrada en  actuación. No tenía referencias de nada ni de nadie. Cuando contábamos historias entre nosotros las risas o comentarios nos daban una vaga idea de haber logrado algo o no.  Pero seguía en el limbo. Sentía libertad y mi cuerpo hacía movimientos y mi boca decía frases. Se me ocurrían cosas. Sentía como que alguien me empujaba por la espalda en ciertos momentos. Impulsos. Pero me seguí sintiendo perdida por un tiempo.

    En aquella primera función una mujer contó una historia acerca de su marido que recién había fallecido. Yo estaba impresionada y me preguntaba cómo contaba públicamente una historia de mucho dolor pero al mismo tiempo también estaba feliz por compartirla. Me eligió para representarla en la historia. Me dió mucha emoción pero también temblaba de miedo. Como el personaje del esposo eligió a un buen amigo y compañero con el que me sentía muy agusto y sabía que no me dejaría morir sola en escena. Hubo momentos muy divertidos,  incluso el público de primera fila intervino y yo respondí desde arriba. No pude evitarlo, mi pequeña comediante también tuvo su espacio. Pero también hubo momentos de nostalgia recordando al marido, de dolor por sentirse sola. Y era como si yo lo extrañara, como si yo también me hubiera quedado sola.  Y lloré como ella lloro. Lloré con ella.  Al final de la historia cuando vi directamente el rostro de esa mujer que lloraba y se reía empecé a entender de qué se trataba esto.

    Hace casi 20 años di clases durante solo 1 semestre en una preparatoria. Una alumna al final de la clase me seguía y me hacía preguntas acerca de la escuela de teatro, de cómo sobrevivir como artista, de lo que dijeron mis padres ante mi desición. Me dijo que sus papás se negaban a que estudiara alguna carrera artística.  Al final del semestre yo me fui de la escuela y me fui del país por un rato, así que hice una fiesta. Ella pidió a sus padres que la llevaran para despedirse. Y ahí los conocí. El señor me expresó la preocupación de la inclinación artística de su hija. Sheila y yo seguimos en contacto, regresé de México empecé a entrenar Teatro Playback y la invité a la función.

    La noche de la primera función Sheila llevó a su mamá y la señora pasó a contar una historia donde hablaba de la muerte de su esposo y de cómo lo extrañaba. Un par de años después ella también murió. Sheila y yo seguimos siendo amigas. Ella estudió cine y también es maestra.

    No les digo que después de esto ya no me sentía perdida, seguí sintiéndolo un rato. Pero sola ya no estaba. Empecé a conectarme con las historias de otros de la mejor manera en la que pudo suceder. Sintiendo su dolor, su temor, su felicidad, llorando y riendo con ellos.  Y ahora mi historia también está llena de sus historias. Y ahora todos somos parte de esa historia porque también acaban de escucharme.

    *Dedicado con todo cariño para la señora y señor Mondragón.

  • Lanzando botellas con mensajes al inmenso mar

    Facebook permitió que me pusiera en contacto con playbackeros en distintas partes del mundo. Los nombres tenían rostros y entonces podía vincularlos con su respectivo colectivo y el árbol genealógico cada vez tenía más ramas. Y en México ¿qué estaba pasando? Poco a poco empecé a tener más noticias de otros grupos. Y nos empezamos a reunir y decidimos invitarnos  al primer Encuentro de grupos en el aquél entonces Distrito Federal, ahora CDMX.

    Un fin de semana intenso. Yo terminé muy cansada mental y emocionalmente. Mucha información, ansiedad de conocernos más, de sabernos más. Lo logramos! Aqauellos mensajes que todos habíamos mandado al inmenso mar tenían respuesta. No estamos solos y queremos estarnos cerca. Pero ¿cómo y para qué? Todavía no lo sabíamos pero creamos un Comité de organización. Y nos empezamos a llamar Red Nacional; porqué sabíamos que había más compañeras y compañeros fuera de la Ciudad que aún seguían lanzando mensajes embotellados. Había que llegar a ellos.

    Y le agregamos Teatro Espontáneo y Teatro Playback. Algunos reconociéndose con una metodología otros con la o las otras. Siendo tan pocos náufragos no pensamos en separarnos.

    Y así empezamos a recorrer cafés que tuvieran mesas grandes y wifi. Recuerdo que al principio por lo menos había un representante de cada colectivo en el nombrado comité. Cada sesión alguien se nombraba relator para tomar nota de planes y acciones y hacerlo llegar al resto que no habían podido presentarse. Ideas, planes, sueños, encuentros y desencuentros, comunicación y malos entendidos; todo ha sido parte de la construcción que hemos ido levantando poco a poco en la Red Mexicana de Teatro Espontáneo y Teatro Playback.

    Este año celebramos el 4o Encuentro Nacional y todavía hay muchos planes para los siguientes años.

    El Comité se redujo pero se fortaleció el grupo. Claudia Landavazo, Lorena Núñez, Eva García, Brigitte Bousquet, Luisa Saturnino y Mireya Pérez. Grandes mujeres y seres humanos. Lo que una no piensa lo piensa la otra. Lo que a una no se le ocurre se le ocurre a la otra. Lo que una no sabe hacer lo sabe hacer la otra. En vivo o por skype y llamadas, con café, agua o cerveza. Con botanas o galletas. Con lluvia, temblores y atendiendo cuestiones personales. Hemos sobrevivido. Gracias por enseñarme que nuestras diferencias se han convertido en las fortalezas. Gracias por soñar juntas.

  • De cuando no tenía referencias

    Cuando Mónica Bejarano me explicó la primera vez acerca del Teatro Playback me interesó. Pero en realidad, no supe qué era. Y solo a través de entrenamientos y funciones fui descubriendo lo que es. Me tardé tiempo en poder tener una explicación clara cuando alguien me preguntaba: “¿y eso qué es?

    Casi siempre la persona que preguntaba tenía una referencia cerca. “Ah, yaaa!! como Psicodrama”. “Terapia grupal”. “Constelaciones”. “Teatro del oprimido”. “Teatro Forum”. “En los setentas se hacía mucho eso”. “Como improlucha”. “Cuentan chistes”. “Cantan”.

    Luego yo comencé a incluir en mi respuesta  todo lo que no es.

    Durante casi dos años de entrenamiento con Mónica nunca vi una función. Siempre participaba en ellas.  No vi a ningún grupo. Algunos videos en youtube eran mi referencia. Tampoco estaba conectada con la comunidad playbackera en redes sociales.

    Y entonces me inscribí al primer taller del Centre for Playback Theatre: Core Training. Entrenamiento básico en Nueva York. Sarah Halley fue la maestra. Y entonces conocí a otras personas que tenían más años haciendo Teatro Playback. Personas de distintas edades, de distintos países, idiomas; y entonces las referencias empezaron a crecer. Y el segundo o tercer día del taller nos dieron la sorpresa de que Hudson Valley Playback Theatre llegaría a donde tomábamos el taller y daría una función para nosotros. Además también estaría Jonathan Fox. No podía creerlo. Estaba suuper nerviosa de conocerlos. Pensaba que quería tomarme una foto con ellos  porque no sabía si volvería a estar cerca. Cuando vi la manera de conducir de Jo Salas lloré y lloré. Con cada historia que veía mi corazón se aceleraba más. Sarah Halley en la música. Matteo Undici, Sarah Urech y Jody Satriani actuando. Por fin veía una función de Teatro Playback y conocía a sus creadores. Esa noche en mi cuarto seguía llorando de emoción. Ese día supe que quería saber más, entrenar más, viajar más, y que los volvería a ver. Lo supe en mi corazón y lo dese con todas mis fuerzas. Y sucedió.

    Pasé un periodo en donde no sabía con exactitud qué era lo que hacía pero me encantaba hacerlo. No sabía explicarlo, pero era feliz haciéndolo. No sabía por qué, pero sabía que servía a la audiencia. Y también entendí la necesidad de las referencias. La necesidad de tener algo concreto y claro. Tener un lugar seguro en medio de lo nuevo y desconocido. Y comprendí también lo importante que es tener clara la técnica. Es lo que nos salvará en medio de la espontaneidad, improvisación e incertidumbre. Es lo que nos puede hacer sentir preparados cuando no sabes para qué. Y entonces no sufro la incertidumbre. Gozo ese momento en donde no sé qué contarán, cómo lo contarán o quién lo contará. Me dispongo simplemente a escucharlo y saber que si yo estoy segura esas historias también estaran seguras.

    Y ahora cada vez que explico o enseño Teatro Playback puedo reconocer a aquellos que sufren de ansiedad al querer saberlo todo en la primera sesión o porque no entienden qué es porque yo también ya estuve ahí.

  • Encuentro

    Terminar una licenciatura en Actuación no me dió la certeza de descubrir cómo quería expresarme. Me brindó distintas formas y maneras de hacer y estar en la escena. Me dió maestros y maestras que me gustaron, que odié y que sigo amando. Me ofreció pertenecer a una comunidad. Y me encontré haciendo varias cosas no por gusto, sino por no dejar de hacer. Pasaron varios años y cuando pensaba que había encontrado el tipo de teatro que quería hacer por el resto de mi vida… resultaba ser sólo un espejismo. Pero, en ese reflejo si venían ciertas certezas y las fui acumulando. Hasta que apareció el Teatro Playback en mi vida. En realidad apareció una compañera de la Escuela de Teatro que aprendió la técnica en Canadá y regresaba a México y me invitó al grupo que quería formar. Y empecé a ir. Y cuando empecé a googlear acerca de la técnica y vi que había cursos y talleres en Nueva York me dije en silencio a mí misma: “voy a terminar todos los niveles de esa escuela. ” No sabía en lo que me estaba metiendo pero todo me vibraba muy bien.

    Y en los entrenamientos pensaba en todo lo que aprendí en la Escuela de Teatro y en las indicaciones que me darían ciertos maestr@s y en cómo fui como estudiante… Sólo lo pensé. No quería ser esa Andrea que se preocupaba y angustiaba por hacer las cosas “bien” y por lo que pensaran de ella sus maestr@s.

    Qué fatiga y cansancio regresar a esa sensación.

    Empecé a hacer las cosas sin importar que me equivocara. Y más veces pasaba y más lo quería hacer para equivocarme sin culpa, pena y con la plena satisfacción de que lo había intentado.

    Todos estos pensamientos y metas están claros en mi cabeza  esperando mi cerebro mande las señales al resto de mi cuerpo para que actúe de esa manera. No sé si alguien más lo vea, perciba, o se note. Pero en fin, que no me preocupa ya.

    Entonces con el Teatro Playback comencé un camino que deseaba y anhelaba; un camino que me ha llenado de sorpresas, encuentros, aprendizaje, amor y confianza.